jueves, 10 de abril de 2008

Un botellin de cerveza que se llama Raquel.

Esta es Raquel, se llama así pues terminó en casa de mí amiga del mismo nombre, no quedó muy allá del todo, tiene muchisimos defectos, pero... ¿quien no los tiene?, a ella se le ven, otros los disimulamos de manera que los demás no se percaten de ellos. Los colores no me gustan nada, pero cuando un tabajo comienza a darme vueltas en la cabeza y sé para quien es intento que sea del gusto de esa persona. A Raquel le gustó y para mí eso es suficiente.




2 comentarios:

Conral dijo...

Pues, galle, a mí me gusta mucho esta muñeca y los colores me parecen alegres y atrevidos. ¡Claro que sí! Raquel es joven, jeje.
Un abrazo.
Conchi

merrajo dijo...

Son divinas, pero que arte tienes, jodia, a nadie se le habria ocurrido vestir una botella, y menos con tanto estilo.